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Base de datos del Centro de documentación
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Glosario
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SACRI MONTI

El modelo del Sacro Monte es una creación cristiana de finales del siglo XV que, con la Contrarreforma, se difundió desde Italia a Europa y al Nuevo Mundo.
Un Sacro Monte es un complejo devocional situado en la ladera de una montaña con una serie de capillas o edículos en la que se representan con pinturas y esculturas, escenas del la Vida de Cristo, de María o de los Santos. Los Sacri Monti, reproduciendo la Nueva Jerusalén, ofrecían a los peregrinos la posibilidad de visitar los Lugares Santos mediante la reproducción, a menor escala, de los edificios en los que tuvo lugar la Pasión de Cristo. Están ubicados a una altura elevada, en una posición apartada con respecto al centro urbano, en un ambiente más natural, y donde se llega predominantemente mediante la peregrinación.

No es extraño que el camino recuerde a la Vía Dolorosa, el camino que en Jerusalén lleva al Calvario, y que recorrió Cristo cargando con la Cruz.

CALVARIOS

El complejo devocional se puede dividir en tres tipologías predominantes: el Camino de la Cruz, el Calvario y el Sacro Monte. Estas tipologías representan categorías que se pueden combinar en una superposición de lugares y representaciones que varían de vez en vez y de lugar en lugar. Esta variabilidad es el elemento que caracteriza y distingue a un complejo devocional de otro, que es emulado por la novedad de la devoción y que sustancialmente proporciona el punto de inspiración para hacer algo análogo, pero diferente. La emulación, al adaptarse a las especificidades del lugar, a las personalidades de los mecenas y de los artistas, asume su propia connotación que lo caracteriza.
El concepto de Calvario no se puede reducir a la simple representación de una cruz, introducida con otras dos cruces para simbolizar el martirio de Cristo en una posición más o menos elevada, con una base más o menos decorada que la distingue del ambiente circunstante. Bastaría el ejemplo de los Calvarios bretones, su ubicación urbanística, nada casual, dentro de la comunidad, la articulación simbólica –el umbral de entrada, la fuente, etc.- de las señales contenidas en el recinto que las comprende, el enclos, para insertar estos complejos devocionales en una realidad cultural mucho más estructurada, contradiciendo esta simplificación.
De esta forma el Calvario al erigirse obviamente, debido a su naturaleza, en un lugar elevado del espacio urbano, constituye un elemento distintivo de la piedad de la comunidad que lo ha construido, que lo visita con regularidad, incluso de forma cotidiana, y al que se dirige en procesión durante los días de fiesta.
Al igual que en Bonn, Graz, Györ, Aigen, Oberndorf, el Calvario ofrece un panorama inigualable del paisaje urbano y, en su interior, la organización sacral de los cultos locales. Al igual que el Sacro Monte Calvario de Domodossola, o el Monte Doloroso de Brissago en el que se requiere expresamente que el Calvario se realice siguiendo las costumbres de muchos lugares de Alemania.
O como los Calvarios polacos, caracterizados por una espacialidad que sería impensable en los complejos devocionales italianos, en concreto Kalwaria Zebrzydowska, con sus siete kilómetros de recorrido, sus capillas plurifuncionales, que se utilizan tanto para la devoción de los “caminos de Jesús” como para los “caminos de María”, o Kalwaria Wambierzycka, con sus setenta y nueve lugares de culto en los que conviven, en estructuras arquitectónicas específicas, los advenimientos de la Pasión de Cristo, los dolores de María, las tentaciones del desierto, el corazón de Jesús, san Wilgefortis y santo Stefano.

O los Calvarios en los que destaca la tradición austro-húngara, que en sus formas arquitectónicas más simplificadas emulan la crucifixión de Cristo, su sepultura, la flagelación, el huerto de los olivos, etc. enclavados en un complejo evocativo que utiliza, en varios niveles, elementos ambientales y arquitectónicos con representaciones escultóricas y pictóricas con estructuras muy variadas entre si. En los casos más complejos como en Eisenstadt, en el Monte Calvario construido entre 1701 y 1707 por el franciscano Felix Nierinck, la Pasión de Cristo está representada, sin embargo, en veinticuatro estaciones.

COMPLEJOS DEVOCIONALES

Los complejos devocionales cristianos son bienes culturales constituidos por:

  1. la narración de un relato sacro (episodios de la vida de Cristo, la Virgen María, los Santos, etc.);
  2. la interdependencia de los elementos constructivos (arquitectura, escultura, pintura);
  3. la ubicación de los mismos en función de recorrido que se encuentra al aire libre.
El recorrido es un itinerario preestablecido, simbólico y devocional, que conduce a los elementos monumentales del complejo, el cual, junto con el ambiente circunstante, constituye una entidad cultural indivisible caracterizada por el propio paisaje de cada lugar.


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