El Comité para el Patrimonio Mundial de la UNESCO, durante la 27° sesión celebrada en París del 30 de
junio al 5 de julio de 2003, incluyó en la Lista del Patrimonio Mundial veinticuatro nuevos sitios: entre ellos el sitio
denominado Los Sacromontes de Piamonte y de Lombardia propuesto por el Gobierno Regional de Piamonte, por
la Dirección Regional de Bellas Artes de Piamonte y por el Ministerio de Cultura, en colaboración con la Dirección Regional
de Bellas Artes de Lombardia, con el Gobierno Regional de Lombardia y con las autoridades civiles y religiosas interesadas.
El reconocimiento es la conclusión de un trabajo iniciado en 1999 por parte de los Sectores de Planifi cación de las Áreas
Protegidas y Museos y Patrimonio cultural de la Región Piamonte, de la Dirección Regional de Bellas Artes de Piamonte y por
el Grupo de trabajo permanente para la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, constituido en el Ministerio de Cultura.
La delegación de expertos del Consejo internacional de los Monumentos y de los Sitios (ICOMOS) efectuó en el año
2001 inspecciones y encuentros en todos los Sacromontes del sitio propuesto y, en su evaluación, destacó el carácter
sistemático de la idea y del proyecto que llevó a la realización de los diferentes complejos religiosos, relacionados
entre sí en un defi nido paisaje cultural territorial.
Este itinerario histórico narra, por medio de fotografías de documentos, de arquitecturas, arte fi gurativo y
paisajes, el origen y el desarrollo de lugares y vías de peregrinación particulares, denominadas Sacromontes. Entre
fi nales del siglo XV y la primera mitad del siglo XVII, en lo que es el territorio más al norte del Estado Italiano
actual, surgieron varios complejos devocionales de este tipo.Las particularidades de este fenómeno religioso y artístico
se ilustran a través de la lectura paralela de nueve de los complejos más signifi cativos, construidos en el arco alpino
de las regiones italianas de Piamonte y Lombardía.
Un Sacro Monte está constituido ante todo por un recorrido que se articula entre edificios aislados con forma
de capillas, de rebuscado diseño arquitectónico, en cuyo interior unos grupos de esculturas de terracota, modeladas
con un tamaño natural, rodeados de escenografías pictóricas, narran hechos bíblicos o evangélicos en la cronología del
Rosario, o bien la vida de santos.
Un Sacro Monte es un ejemplo de empleo de las artes fi gurativas para evangelizar al hombre a través del camino
y el ascenso a un lugar elegido y privilegiado.Este recorrido es, por lo tanto, sacrifi cio y fatiga; camino de
penitencia y propuesta de meditación sobre la Vía Dolorosa recorrida por Jesucristo por las calles de Jerusalén hacia
el Gólgota, lugar de su pasión y nuestra redención.Como todo el arte fi gurativo conservado en las Iglesias que sirvió
siempre como medio comunicativo para culturizar al pueblo que entonces era analfabeto, también la subida al Sacro Monte
constituía no sólo motivo de agregación y de peregrinación sino, sobre todo, de instrucción a través de una forma de
catecismo visual. Las escenas representadas en las capillas eran la Biblia de los pobres, de los simples, de los que
no sabían leer pero tenían ojos para ver.
Los Sacromontes - como se podrá apreciar por las imágenes fotográfi cas de la exposición - son todavía hoy
organismos vivos, en donde se funden íntimamente cultura y naturaleza, en donde el hombre, además de la experiencia
de contemplación artística de altísimo nivel, puede descubrir la capacidad de observarlos con la misma naturalidad y
la misma fe que los simples. Este es el motivo por el que algunos de ellos han sido transformados en áreas protegidas
de la Región Piamonte y el 3 de julio de 2003 los nueve Sacromontes de Piamonte y de Lombardía ilustrados en esta
exposición pasaron a formar parte de la Lista del Patrimonio mundial de los Bienes culturales de la UNESCO.
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